Esta fue una cultura agroalfarera que habitó en el noroeste argentino, se asentó en el año 1.000 en los Valles Yocavil o Santa María, del Cajón (Catamarca) y Calchaquí (Salta).
Agricultura: Fueron agricultores intensivos, con grandes obras de irrigación incluyendo represas y andenes de cultivo, lo que permitió sustentar sus considerables poblaciones. Entre los cultivos se encontraban: maíz, papa, poroto, quínoa y zapallo. También recolectaban los frutos del algarrobo y el chañar.
Viviendas: Se caracterizaban por tener aldeas ubicadas en sitios elevados y compuestas por casas comunales rectangulares habitadas por familias extensas. Se originaron así poblaciones que en varios casos superaron los 1.000 habitantes.
Metales: Trabajaron con metales como el cobre, el oro y la plata, alcanzando notables niveles de desarrollo especialmente en escudos y hachas ceremoniales. Realizaron grandes vasijas cerámicas muy decoradas. Son características las urnas funerarias para bebes.
Usaban las llamas como animales de carga para realizar caravanas, desarrollando un importante intercambio económico y cultural con distintos pueblos vecinos, especialmente los de la Puna.
Cerámicas: La decoración de su alfarería era pintada multicolor y son comunes los motivos geométricos con algunos elementos naturalistas, entre los que se destaca el aspecto antropomorfo de las urnas para entierro de niños, con rostros pintados y pequeñas manos que sujetan a veces recipientes modelados.
Metalurgia: Sus métodos metalúrgicos eran mas desarrollados, alcanzaron una expresión más elaborada, grandes campanas, discos tensores para arcos y brazaletes.
Urna funeraria con decoración en negro y rojo sobre fondo crema. Alto: 57 cm. Diámetro: 37 cm.
Lámina de plata con forma de serpiente de dos cabezas cubierta de rosetas repujadas en el cuerpo a modo de manchas de felino. Largo:143,5 cm.




No hay comentarios:
Publicar un comentario